Después de pensármelo mucho he decidido cerrar mi blog. ¿Por qué? Porque mi objetivo original de utilizar el blog como espacio de reflexión y discusión no se ha cumplido, en su lugar, ha sido más bien una especie de tablón de anuncios donde la interacción con mis lectores ha sido muy baja o, al menos, más baja de lo que a mí me hubiera gustado que fuera. El potencial interactivo (esto es web 2.0) del blog apenas se ha desarrollado y, por esta razón, renuncio a invertir más tiempo y esfuerzo en este proyecto.
Obviamente, he reflexionado sobre cuáles pueden ser las causas de esta baja participación (timidez; pensar que lo que uno tiene que aportar no es de interés; pasividad; falta de costumbre; etc.), pero la verdad es que no me importan demasiado. En este caso me importan los hechos, no sus causas. De cualquier modo, tengo la sensación de que el problema de fondo no está en la tecnología, sino en los usuarios. Sospecho que el espíritu web 2.0 no está muy extendido entre los usuarios, por eso es que las herramientas web 2.0 no desarrollan mucho su potencial interactivo.
En este sentido, me siento pesimista acerca del tema. Leo por aquí y por allá sobre las grandezas de la web 2.0, pero veo mucha teoría (potencia) y poca experiencia práctica (acto). Internet está lleno de tecnologías web 2.0, pero creo que la sociedad no ha llegado a ese punto de web-dos-punto-cerocentismo. Así pues, me muestro sumamente cauteloso ante la prédica de todos esos que hablan de la revolución educativa de la web 2.0. Es obvio que contar con los medios materiales necesarios para realizar una empresa no es suficiente, además, nos hacen falta los medios humanos. Para ilustrar esto con un ejemplo, podemos recordar que mientras numerosos expertos afirman que hoy en día tenemos los recursos materiales necesarios para terminar con el hambre y la pobreza en el mundo, el número de pobres y la hambruna se extienden más y más.
Así que me se acabó Ibilbidea, a partir de ahora seguiré reflexionando sobre didáctica de la lengua a puerta cerrada o en petit comité, lo cual me resulta mucho más gratificante en la medida en que recibo un feedback de mi trabajo, doy y recibo en una proporción mucho más justa. Por otra parte, también intentaré publicar algunas de mis reflexiones en foros abiertos al público, tales como revistas especializadas, foros, congresos, etc. En definitiva, vuelvo a un sistema de trabajo más tradicional y personal, pero también más gratificante -para mí, claro está- y motivador.
Otra de mis argumentos para dejar dejar este blog es que creo que la velocidad extrema de la red nos perjudica: ante la sobreestimulación constante, el tiempo que le dedicamos a cada contenido es mínimo. Por ejemplo, cada vez que accedo a mi Bloglines tengo una media de sesenta noticias nuevas, a las que no suelo dedicar más de un cuarto de hora. Las entradas de nuestros blogs se ven enterradas por el aluvión constante de información en la red. Así que prefiero pasarme al Slow Movement…
Por cierto, no sólo voy a dejar de escribir en este blog, sino que acabo de eliminar todas las entradas previas (no me gusta dejar las cosas a medias) y muy pronto borraré el propio blog.
Por último, me gustaría daros las gracias a aquellas personas que me habéis seguido y que habéis comentado algo en mi blog. Ha sido un viaje bonito, pero ha llegado el momento de escribir:
FIN



Pues te imaginarás que vamos a decir algo así, pero es una pena.
Estoy de acuerdo contigo en que hay mucha grandilocuencia y se crean algunas expectativas un tanto ambiguas y exageradas con estas modernidades, y sobre todo pocos hechos y ejemplos prácticos y reales. Pero al mismo tiempo lo de siempre ya sabemos que da y que puede dar.
De todas formas, borrar las entradas y el blog me parece un poco exagerado. No lo acabo de entender.
En fin.
Adiorik ez, ikusi arte baizik.
Iepa, Benito!
Es cierto, puede que tengas razón cuando dices que borrar el blog es exagerado, yo mismo he tenido mis dudas antes de hacerlo, pero pienso que es la única manera de dejarlo de verdad, sin mirar atrás. Ibilbidea ha llegado a su fin, un fin definitivo, y ahora prefiero centrarme en nuevos proyectos.
Seguramente tengas razón cuando dices que ya sabemos qué es lo que los medios tradicionales de reflexión y publicación del conocimiento dan y pueden dar. Tal vez por eso quiera probarlos, porque sabiendo lo que puedo esperar es ménos probable que me decepcione.
Nos vemos en Karrajua y Atoan, Benito.
Laster arte!
Bueno, ante algo tan meditado, reflexionado y tajante sólo se puede decir adiós.
Tienes razón en muchas de las cosas que dices. Para que esto de la web 2.0 llegue a funcionar como muchos quieren hace falta un cambio de mentalidad por parte de todos. Pero para eso necesitamos gente como la que predica los cambios y que cree en ellos, puede que ahora parezcan un poco locos o extraños. Sin embargo, las cosas van a ir por ahí y las TIC se convertirán en algo tan normal que no habrá lugar a pensar en no usarlas con el cambio que eso producirá. Yo tengo alumnos muy pequeños y veo las diferencias que existen con nosotros -yo no soy mayor y me doy perfecta cuenta de que en un periodo de 10 años las cosas han cambiado mucho y lo seguirán haciendo-. No hay nada más que ver a los chiquitos de 8 años y el manejo que hacen de la web.
En fin, por la parte que me toca, me quedo más sola
.
Un abrazo
Bueno, supongo que tú sabrás más que nadie si este blog te sirve o no…Yo creo que sí que lo hacía…
Muchas veces la gente no comenta, pero están ahí. Y también así son una parte importante de todo esto.
Espero que podamos seguirte por algún otro sitio…que eso del fin suena muy mal ¿Has probado con twitter?
Yo he dejado de utilizar los números 2.0.
¡Nos vemos!
Yo también te voy a echar de menos.
La verdad es que muchas veces la gente no comenta por desconocimiento del tema, pero aun así aprende de lo que otros escriben y les ayuda a formarse una opinión. Al menos ese es mi caso.
Espero poder seguir leyéndote por algún otro lado.
Buena suerte,
Bibi
No sé qué decir, Iñaki, ni soy la más indicada para hablar, pues hace algún tiempo anuncié a bombo y platillo el cierre del mío para seguir al final escribiendo en él unos meses después… Supongo que los motivos son dos: no he tenido nunca grandes expectativas y, además, vivo bastante aislada de todo y de todos.
Pero me ha dado pena.
Muchas suerte en todos tus futuros proyectos.
Ya que lo tienes tan pensado y decicido… Coincido con Leonor en lo de no haber tenido nunca grandes expectativas con el blog, y ya van a ser casi 3 anitos…
Se te va a echar de menos! Agur!